No tomes ese avión
Caminaba por el pasillo que llevaba a los controles aduaneros, iba ansiosa pero feliz, a quien no le gusta escapar de la rutina? Hacer un viajecito, largo o corto. Pase por el free shop, me probé todos los perfumes, me pedí un café y me fui a los sillones a esperar el llamado de mi vuelo. Como había llegado muy temprano, y no había pegado ojo en toda la noche, me dormitaba mientras esperaba… De repente me suena el teléfono, y pensé, qué raro a esta hora de la mañana, eran 5.30 supuse que debía ser algo extraño. Era mi tía Marta, quien no tiene una en la familia? cariñosa hasta el exceso, religiosa, supersticiosa y convencida de que podía anticipar cosas que el resto no veía. Supongo que querrá desearme un buen viaje: - hola tía! Como va? - hola hija, donde estás? - Acá en el aeropuerto tía, te acordas que me iba este finde? A pasar el carnaval? - Si mi amor, por eso te llamaba, no tomes ese avión, no me preguntes, pero no lo tomes - Pero tía, ya ...